Monday, August 20, 2007

INTERMEZZO


HABITACIÓN CUARENTA Y DOS

Esa tarde llovía a cantaros y la verdad le provocaba quedarse en casa, viendo una película o leyendo un libro, pero la llamada del Comandante, diciéndole que había un muerto en un pequeño hotel del Centro, lo hizo levantarse de prisa, ponerse algo de ropa, tomar su arma de reglamento y salir a la dirección indicada.

Atravesó la ciudad con los inconvenientes de una lluvia que no deja ver el horizonte. llegó al pequeño edificio que albergaba el hotel y encontró al encargado, tan verde como el papel tapiz de la pared que lo sostenía y la camarera, la que había encontrado el cuerpo en la habitación cuarenta y dos…

(CONTINUA)

2 comments:

La Gata Insomne said...

Qué bueno, un thriller de los tuyos por entrega, esto en la escalera del hotel esperando.... afuera llueve

moriarty said...

Tremendo corte, amiga. Como dice Leonardo Padrón, el secreto del suspenso está en los capítulos cortos, como Dumas en Los Tres Mosqueteros. Sigo pendiente de la historia