Wednesday, May 30, 2007


No sé de política, tampoco me interesa. En estos momentos me duele la injusticia que nos azota, me revuelve las risas idiotas de los que se creen dueños de la verdad desde el parlamento. Me puntea la ira el sonido de la voz de un ser vil que se acobarda y solo asoma su trompa para proferir insultos.
No nos quedemos de brazos cruzados ni guardemos la voz.

Sunday, May 13, 2007

Diario de un pasillo post-humo…




Es un pasillo de varias puertas, pintadas, cada una, de un color distinto: verde, rojo, azul, naranja, morado… En cada una de esas puertas hay desnudos que se contorsionan en penumbras, con sombras erectas, con chirridos de jergones, con suspiros y jadeos que van haciendo una perfecta inspiración…

Tuesday, May 08, 2007


Hay horas que suelen ser más drásticas que otras, hay instantes, días, que se hacen como eslabones de cadenas… Hay sensaciones tan difíciles de expresar con palabras, que a lo mejor un simple dónde estás serviría…

Puede que sea la nostalgia, las sombras de mi candil que hace la danza del vientre, una música que se deja colar, acariciando mi pecho porque suspiro. Puede que sean recuerdos, deseos, ganas de instalarme en tus labios como respuesta al decirte sobre ellos una historia breve que dure toda la noche… Puede ser que tenga antojo de verte comer, digamos, un seviche, mientras me refresco el cansancio con un escocés y miramos a las olas que se deshacen en la arena, como un acto de amor…

Saturday, May 05, 2007


exactamente no fue lo que vi, pero no encontre otra.
El jueves, en Caracas, como casi siempre, hubo una cola infernal. Iba por la autopista, ni modo detenerme en un barcito y empujarme un buen guarapo para pasar el tiempo y que los carros se fueran deshaciendo en la noche. Escuchaba las noticias, aterrantes todas, y tuve la suerte de que algo en el cielo, una enorme luna color naranja, empezó a despuntar por oriente… Como un mago de oriente, pensé. Fue un espectáculo. Recordé aquello que se ha dicho tanto últimamente: “la maravilla de ver lo que nos rodea y disfrutarlo”.
¿Cómo se vería en el llano? ¿Cómo en la Isla de la Gata? ¿Cómo en la población que alberga a los latidos de mi corazón?
El jueves en la noche, mirando a la luna, hice un conjuro y tengo la certeza que se cumplirá. Los dioses no engañan, sólo piden paciencia, a veces…