Sunday, October 15, 2006


Saborear una mañana de domingo, enredarse en los recuerdos de desayunos en temperaturas bajas, miradas perdidas en verdes, miradas perdidas en los cuerpos satisfechos por el roce, por la caricia que les alteró la piel.
Un domingo sin tus periódicos, una mañana sin tus silencios o sonrisas. Ando y desando estos momentos frágiles, que sólo logran ir rompiéndome de a poquito.

imagen: marisa carrió

1 comment:

Ophir Alviárez said...

Y te rompes y te vuelves a romper y el mundo se hace gris y todos esos colores que tan calidamente describes se diluyen en la paleta de claroscuros que sigue conteniendo al amarillo, al verde, al azul...

El tiempo, sólo el tiempo y lo resiliente de nosotros -humanos- sirve para la cura.

Saluditos,

OA